El caníbal de la carretera
En lo profundo de los bosques sombríos y cubiertos de niebla se alzaba majestuoso un antiguo hospital psiquiátrico conocido como «La esperanza». La estructura en otro tiempo imponente y prometedora de esperanza para los desamparados mentales (tal cual indicaba su nombre) ahora yacía en ruinas. Su fachada de ladrillo crujía bajo el peso del abandono y el olvido, y las ventanas rotas se erigían como ojos vacíos mirando al mundo exterior con una tristeza que resonaba en el alma de aquellos pocos que se atrevían a acercarse. En una noche oscura y tempestuosa un equipo de jóvenes aventureros, ávidos de emociones fuertes, decidió desafiar a los rumores que rodeaban al hospital «La esperanza». Intrigados por las historias de los lugareños sobre los susurros de almas en pena y los lamentos de los condenados se adentraron en los pasillos tenebrosos de aquel ruinoso edificio en descomposición. Ente ellos se encontraba Ariel, un chico valiente y temerario que lideraba la expedición con una m...