Lejos de la versión edulcorada que nos ha brindado el cine a través de la recreación para consumo infantil de Disney, la historia original y verdadera de Pinocho, escrita por Carlo Collodi en 1883, constituye un relato macabro y oscuro.
En el cuento original, Pinocho es una marioneta de madera desobediente y perversa que mata al grillo parlante con un martillo, es ahorcado por unos asesinos y padece torturas, entre ellas quemarse los pies y ser transformado en un burro antes de terminar siendo casi despellejado. Apenas creado, Pinocho patea a Gepetto y le roba la peluca, provocando que el anciano vaya a la cárcel. Cuando el grillo parlante intenta darle consejos, el muñeco se enfurece, le lanza un martillo y lo mata. El escritor Collodi planeó inicialmente que Pinocho falleciera ahorcado en un árbol como debido castigo por sus constantes faltas. Tras ver quemados sus pies mientras dormía, la marioneta es colgada por el Zorro y el Gato, y sufre hambre extrema. Tras convertirse en burro, tratan de ahogarlo y despellejarlo para hacer con él un tambor. Incluso personajes bondadosos y dulces en la formulación de Disney, como el Hada Azul, tienen un tinte inquietante y oscuro en la narración primaria. Allí el hada resulta una figura fantasmagórica que engaña a Pinocho, haciendole creer que ha muerto de dolor.
De hecho, toda la obra original conforma una serie de advertencias brutales sobre la desobediencia y la irresponsabilidad, con una atmósfera lúgubre llena de muerte y de castigos físicos constantes.
Las aventuras y desventuras de la marioneta andante fueron escritas inicialmente por el escritor italiano Carlo Collodi. El cuento se fue publicando semanalmente entre los años 1881 y 1882 en el periódico «il Giornale dei Bambini», el cual constituyó el inicial medio de prensa italiano destinado a lectores infantiles; y en dicho diario, paulatinamente, se iba describiendo la perturbadora historia de Pinocho, una marioneta mentirosa y violenta.
En el primer capítulo del libro, al ser creado por el anciano Geppetto, el muñeco de madera le da una patada para robarle su peluquín y huir, lo que conlleva a que el carpintero le busque y, al encontrarlo, lo tome del cuello, detonando que este termine siendo acusado de abuso y acabe en la cárcel.
Pepe grillo, tan importante en la versión de Disney, y considerado la voz de la conciencia del personaje principal, no tiene un papel prominente y solo aparece en el capítulo cuarto con una aparición breve, pues cuando aconseja a Pinocho sobre su conducta, la marioneta reacciona con violencia.
Según se expresa en el libro original: “Ante estas últimas palabras, Pinocho saltó en furia, tomó un martillo de la banca y lo arrojó con todas sus fuerzas contra el grillo parlanchín”.
Pepe Grillo recibe el golpe en la cabeza y fallece. Conforme se nos informa: “con ese último cri-cri el pobre grillo cayó de la pared, muerto”, aunque posteriormente el grillo reaparecerá en forma de fantasma.
En capítulos siguientes vemos como, luego de negarse a ir a la escuela, un malagradecido Pinocho es capturado por el dueño de un teatro de títeres, de donde logra escapar. Al huir se enfrenta a otros bandidos, quienes por robarle unas monedas que ocultaba en su boca, lo apuñalan; pero como advierten que la marioneta no recibe daño alguno deciden colgarla, ocasionándole la muerte.
El autor describe esta escena haciéndole narrar al protagonista: “Al final me atraparon, ataron mi cuello con una soga y me colgaron de un árbol, diciendo —Volveremos mañana por ti, estarás muerto y tu boca abierta.”.Se supone que ese sería el trágico final pero, al parecer, el editor del periódico le solicitó al autor que continuara desarrollando la historia, y entonces se agregó la presencia de un ser místico que salvaría de la muerte al protagonista. Tras ser devorado por el tiburón en cuya barriga estaba encerrado Gepetto, el muñeco de madera salvará a su creador, y acabará convirtiéndose mágicamente en un niño real. Una vez redimido de sus culpas, el ahora humano Pinocho, pasa a trabajar honestamente en una granja.
En ese momento se le presenta el fantasma de Pepe Grillo quien, mostrándose clemente, decide no tomar venganza por el martillazo mortal que le había quitado la vida, a pesar de que Pinocho le ruega que lo mate, a cambio de salvar a Gepetto. Según declara el espectral grillo: “Perdonaré a padre e hijo. Solo he querido recordarte lo que me hiciste hace tiempo para enseñarte que en este mundo se debe ser cortés con los demás”.
Con este toque final de esperanza culmina el relato del genial Carlo Colluci protagonizado por la marioneta andante, al cual erróneamente se conoce como «La otra historia de Pinocho».
* Texto de Gabriel Antonio Pombo.
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