El carnicero de Kansas City

 
Robert Berdella, recordado como "El Carnicero de Kansas City", nació el 31 de enero de 1939 en una familia católica en el pueblo de Coyuhoga, Ohio, Estados Unidos. A sus dieciséis años su padre murió fulminado por un paro cardíaco. Al poco tiempo su madre pasó a convivir en concubinato con otro hombre, circunstancia que nunca fue superada por el adolescente. 
A los veinte años habría sido objeto de una supuesta violación inferida por un compañero de trabajo, y a partir de entonces se iniciaría en la homosexualidad. Tiempo después, al defenderse en su proceso penal, pretextó que el resentimiento hacia su padrastro y la presunta vejación sufrida conformaron las causas de su anormalidad y justificaron las monstruosidades por él cometidas. Y es que verdaderamente perpetró inauditas monstruosidades. 
Su modus operandi delictivo consistía en captar a compañeros homosexuales atrayéndolos hacia el interior de su finca sita en Kansas City -de hecho, en su casa tenía montado un bazar donde vendía todo tipo de baratijas y rarezas-. 
Agredía de improviso a sus invitados y, una vez reducidos, los trasladaba hasta el sótano donde había diseñado una rudimentaria sala de torturas. Mantenía a sus víctimas atadas y amordazadas con cuerdas de piano. Las violaba de continuo y las sometía a vejámenes casi increíbles, que incluían inyecciones de calmantes para animales y descargas eléctricas aplicadas sobre los genitales. 
La tortura solía prolongarse durante días o semanas, pero si el organismo de los atormentados lo resistía, aquellos demoníacos suplicios se extendían sin la menor interrupción hasta por un mes o más. Se regodeaba con el sufrimiento que provocaba, y en toscos cuadernos consignó las secuencias y los repugnantes detalles de sus "experimentos". 
Igualmente, atesoraba un álbum con fotografías tomadas mediante una cámara Polariod. Allí quedaron grabadas las diversas poses y fases de las abominables sevicias que implacablemente imponía a sus cautivos. 
 * Créditos: Gabriel Antonio Pombo.

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