La madre y el monstruo
El 10 de marzo de 1928 una madre soltera que trabajaba en calidad de operaria de una telefónica ("Cool center"), cuyo nombre era Chistine Collins , regresó a su hogar sito en Los Ángeles tras una ardua jornada de labor. Vivía con su pequeño hijo Walter de nueve años , pero esa vez la finca se hallaba vacía. La alarmada mujer busca por el vecindario infructuosamente pues nadie sabe del paradero del niño. Finalmente, recurre a la fuerza pública y formula la correspondiente denuncia ante la inexplicable desaparición. Buscaron al pequeño durante meses sin éxito, y el fracaso de las investigaciones pareció confirmar la opinión general que se tenía sobre la policía de Los Ángeles como inepta, además de corrupta. Pero un buen día al parecer Walter Collins es encontrado sano y salvo en Illinios y clama por retornar junto con la autora de sus días. El Departamento d Policía organiza una reunión de bienvenida convocando a los medios de comunicación...