Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2025

Crimen y castigo en la Inglaterra victoriana

Imagen
El doctor Hawley Harvey Crippen aunque nacido en Norteamérica parecía el prototipo del sobrio científico británico de la época victoriana. Sus fotografías en las cuales se destaca su semblante adusto, enmarcado bajo gruesas gafas que lo dotan de un aire intelectual, así lo atestiguan.  Sin embargo, tal cual sucediera con tantos otros casos, también aquí las apariencias engañaban. Y es que el buen doctor, que llevaba más de una década casado con Cora; una cantante y corista que respondía al sobrenombre artístico de Belle Elmore, se enamoró perdidamente de su juvenil secretaria Ethel Le Neve.  Así las cosas, en lugar de tramitar el divorcio el hombre optó por un método más veloz y radical: asesinar a su molesta cónyuge. Se pretendió que el médico era dominado por su mujer, que aquella artista de music-hall lo maltrataba y le hacía la vida imposible.  Lo comprobado en la autopsia fue que el homicidio se debió a envenenamiento causado por la ingestión de cinco gramos de hiosc...

El asesino fantasmal

Imagen
  Jack el Destripador golpeaba repentinamente, cual si de un perverso y fulmíneo ente emergido de la nada se tratase. Agredía a sus presas humanas y les infligía una muerte atroz, sin que aquellas pudiesen oponerle la menor resistencia. Nunca había testigos directos presentes durante los feroces ataques, o parecía no haberlos. Obraba con increíble eficacia haciendo alarde de una desconcertante sangre fría e, igualmente, de un completo desprecio hacia el peligro, como si estuviese convencido de que jamás iría a ser capturado.  En algunos de sus asaltos letales, tal cual aconteciera en el homicidio de Catherine Eddowes, eliminó a la mujer en las adyacencias de una plaza alrededor de la cual un agente policial practicaba una ronda cada quince minutos. Aún así, le alcanzó el tiempo para diseccionar con certera meticulosidad al cadáver y extirparle órganos.  ¿Estaba acaso protegido por fuerzas sobrenaturales? ¿Era quizás un enviado diabólico? ¿Sus escalofriantes actos obedecía...

La verdadera historia de Jack el Destripador

Imagen
Aquel otoño de 1888 había sido espantoso para los habitantes de Londres. Y no porque la niebla y el frío resultasen más agobiantes que de costumbre, pues al mal clima los ciudadanos británicos estaban acostumbrados. Lo que llenaba de terror a la población inglesa consistía en unos sucesos mucho más macabros. No era para menos. Desde aquel mes de agosto los periódicos no paraban de informar que en los barrios bajos del este de la capital -sobre todo en el maltrecho distrito de Whitechapel- un maníaco venía asesinando a mujeres de vida alegre. Los crímenes tuvieron su inicio en la noche del 7 de agosto cuando Martha Tabram murió violentamente, tras recibir treinta y nueve puñaladas. A esa desdichada la acompañaron en fatídico destino Mary Ann Nichols, el 31 de agosto, Annie Chapman, el 8 de septiembre, Elizabeth Stride y Catherine Eddowes, ambas durante la madrugada del 30 de ese mes y -después de una engañosa interrupción- la joven y bella Mary Jane Kelly el 9 de noviembre. Con cada n...

La noche del doble acontecimiento

Imagen
En torno de las 11.45 de la noche del 29 de septiembre Elizabeth Stride paseaba asida del brazo de un caballero llamativamente bien vestido –para los valores de elegancia que se manejaban en   el  East End de Londres – y se aproximó junto con este a la pequeña tienda donde Mathew Packer vendía frutas y verduras en el número 44 de la calle  Berner , a unas puertas del  Club Educativo Internacional de Obreros . Tan minúscula resultaba la tienda que las operaciones mercantiles forzosamente se debían materializar a través del escaparate sobre el cual se exponía la mercadería. Más adelante, el dueño del negocio describiría al acompañante de la fémina como de mediana edad, unos treinta y cinco años, un metro setenta de alto, robusto y con pinta de oficinista. —¿Cuál es el precio de esas uvas? –le preguntó aquel hombre. —Seis peniques las negras y cuarto de libra las verdes– repuso el comerciante. —En ese caso denos media libra de las negras. El comprador pagó y agarró los ...

Atracción fatal

Imagen
 

Cynthia y los monstruos

Imagen
  La joven mujer corría desnuda clamando auxilio, en la localidad norteamericana de   Truth or Consequences . Su piel mostraba cortes y laceraciones, y sus muñecas y tobillos amoratados daban cuenta de que la habían tenido amarrada largo tiempo. Mientras huía despavorida, temiendo que sus dos captores la volviesen a secuestrar, trató de detener un automóvil, pero su conductora se negó a asistirla. Entonces Cynthia Vigil divisó una casa, aporreó a la puerta y fue recibida por sus dueños, los esposos Breech. En estado de shock la chica relató al matrimonio el infierno que había sufrido, dentro de un remolque a pocos kilómetros de allí, a manos de David Parker Ray y de su amante cómplice Cindy Lee Hendy. Para Cynthia Vigil, tres días atrás, aquella había sido otra jornada más de trabajo. A sus veintidós años laboraba de prostituta en un precario estacionamiento de Alburquerque, Nuevo México. Cuando el sol caía sobre el desierto la chica acudía a atender a sus clientes; camioneros...

La asesina del hacha

Imagen
El 4 de agosto de 1892 los gritos de la joven Lizzie Borden rompieron la paz de la comunidad de Fall River, en el suroeste de Massachusetts. Había hallado a su padre, el rico empresario Andrew Jackson Borden, masacrado sobre el sofá en el salón de su mansión; su cadáver exhibía terribles heridas aparentemente causadas por el filo de un hacha.  Abby Borden, madrastra de Lizzie y segunda cónyuge de Andrew, también había sido asesinada violentamente mediante golpes de hacha. La violencia ejercida contra los occisos, así como la facilidad con la que el asesino ingresó a la casa y tomó desprevenidas a las víctimas hicieron sospechar a la policía que el perpetrador resultaba alguien conocido por éstas.  Era notorio que Lizzie guardaba resentimiento hacia su padre. Mayor aún era el odio que sentía contra su madrastra, a quien la muchacha consideraba una usurpadora del papel conyugal de su amada madre, y una despreciable caza fortunas. A la semana de los crímenes se ordenó el arresto ...

Los cerdos salvajes

Imagen
El lunes 29 de diciembre de 1969 Alick McKay, director del periódico News of World, retornó por la tarde a su casa y comprobó que la puerta estaba rota, y su esposa Muriel había desaparecido. A mañana siguiente recibió, desde una cabina telefónica, la primera llamada de los captores. —Pertenecemos a la organización "Mafia M-3" y tenemos a su mujer, el próximo miércoles deberá reunir tres millones de libras si quiere volver a verla con vida.— le informó una voz ronca y agitada desde el otro lado de la línea. —¡Por favor! No tengo ese dinero, ni puedo conseguirlo tan rápido. Necesito más tiempo. —Ese es su problema, o consigue el dinero o la matamos - fue la tajante respuesta. Los dueños del periódico prestaron la suma exigida al desesperado esposo, imponiéndole a cambio que la policía debía intervenir. Hubo un inicial intento de entrega fallido. La segunda tentativa se llevó a cabo el 6 de febrero de 1970. Obligaron al marido a, tras dar muchas vueltas, dejar dos maletas con e...

Merodeador nocturno

Imagen
  En el atardecer de un día de marzo de 1985 la atractiva María Hernández se preparaba para acudir a una cita romántica. Se sentía satisfecha con su atuendo de gala, al contemplarse en el espejo de su habitación. Iba a darse los últimos toques de carmín en sus labios, cuando oyó un ruido proveniente de la sala de estar. Fue hacía allí y notó que una ventana estaba abierta, aunque las cortinas seguían echadas impidiendo observar el exterior. No veía a nadie dentro, pero la chica comenzó a preocuparse. No soplaba el viento, todo se hallaba en calma.  —¿Por qué se había abierto de golpe la ventana, entonces?— se preguntó. Fue a cerrarla, pero al descorrer las cortinas apareció esa sombra, la mano enguantada vino hacia ella, que quedó paralizada por el terror. El sujeto que había entrado, y la acechaba oculto entre las cortinas, saltó hacia el interior de la sala de estar. Con una mano la aferró por el cuello, mientras en la otra blandía un cuchillo. La sorpresa y el pánico no le ...

El envenenador

Imagen
El médico Thomas Neill Cream hizo sobrados méritos para ganarse un prominente puesto dentro de la lista de candidatos a haber sido el nunca identificado criminal apodado Jack el Destripador . Se trató de un conocido asesino de prostitutas, a las cuales ultimó sañudamente entre los años 1891 y 1892, durante el curso de crueles homicidios ejecutados en Londres. Su método no consistía en asestar cuchilladas ni practicar mutilaciones, sino en el frío uso de venenos para despachar a sus presas humanas. Ello le valió el innoble apodo de "Envenenador de Lambert" por el nombre de la localidad donde residía el criminal al momento en que perpetró sus últimos atentados. Este modus operandi, tan antagónico al empleado por el infame asesino, no representó la primordial tacha a la postulación de este hombre a la identidad de Jack el Destripador. Se trataba, asimismo, de un drogadicto afecto a ingerir cocaína y morfina, y en tal dependencia podría residir la explicación de sus conductas, a ...

Acoso en las sombras

Imagen
  El sueño atroz se repetía. Sin embargo ella no sentía miedo. Sumida en su honda somnolencia intuía que, aunque resultaba espantosa, tan solo se trataba de una pesadilla y que, mediante un acto de voluntad, en poco tiempo lograría despertarse. Pero a pesar de sus esfuerzos no conseguía recobrar la consciencia. Cuanto más veces lo intentaba más inmóvil continuaba. Sus músculos yacían rígidos negándose a obedecerle, como si ya hubiese fallecido. Su cuerpo tieso sería introducido en un ataúd, y acabaría reposando bajo tierra para siempre.   Al no poder escapar del sueño el pavor la invadió. Se creyó envuelta en tinieblas. De pronto, un par de ojos de mirada hipnótica y malvada se le aparecían. Aquellas pupilas de brillo sangriento la atisbaban desde el rostro huesudo de un difunto. Una rotosa capucha enmarcaba el cráneo del muerto viviente. Después a aquel zombi se le unían otros seres similares, con sus carnes corruptas y sus cabellos desgreñados. Arriba de estos mutantes,...